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Puertas de alta seguridad acorazadas Puertas de alta seguridad acorazadas

Puertas de seguridad acorazadas por el mismo precio que las obsoletas blindadas. Destacado

Noviembre 28, 2017

 La seguridad de los hogares es una prioridad y desde hace mucho tiempo, nuestros clientes nos piden productos más completos que una cerradura “buena”. Es cierto que una buena cerradura o un buen bombín puede dificultar mucho el paso a ladrones y otras personas indeseadas pero, ¿qué pasa si dejamos de lado algo tan importante como la puerta que la soporta?


Nosotros, que vamos de domicilio en domicilio, hemos visto puertas de todo tipo. Algunas tan malas que era más fácil darle un puñetazo al centro de la puerta, romper la madera y pasar por el agujero, que intentar manipular la cerradura.

Vandalismo en puerta con cerradura Inceca

Durante las últimas décadas, la solución era simple: Instalación de una puerta blindada.

¿Y qué es una puerta blindada?

Bien, vayamos al origen, al principio, antes de los años sesenta, la preocupación por la seguridad se limitaba a los domicilios de clase alta y algunos tipos de negocio como joyerías y bancos. Las puertas se blindaban, es decir, sobre la base de la puerta original se añadían una serie de elementos para incrementar la seguridad, básicamente una puerta blindada era, en esa época, una puerta normal con una plancha de hierro adosada por la parte interior y una cerradura sobrepuesta, preferentemente multipunto. A partir de los años sesenta, las puertas instaladas en las viviendas nuevas fueron tan malas que se convirtió en imposible blindarlas por este método.

En la actualidad una puerta blindada está hecha de madera, casi siempre un listón de madera periférico y una parte central de aglomerado, dos planchas de hierro que la forran por ambas caras “para darle seguridad” y chapada con dos tableros finos de madera por encima para el acabado exterior. Además se le instala casi siempre una cerradura embutida multipunto, ya sea de gorjas o bombín. Las planchas de “blindaje” fueron reduciendo su grueso con el tiempo hasta llegar a las seis décimas de milímetro, en parte para reducir peso, en parte para reducir costes, para no tener que construir unidad por unidad a medida, dada la falta de estandarización y para permitir el cepillado hasta el tamaño adecuado, se recurrió a retraer la plancha hasta seis centímetros, dejando sin cubrir la mayor parte de la cerradura.

El problema está claro, no son seguras, y el precio total es excesivo para el resultado. Quizás no era demasiado hace 20 años, porque las puertas acorazadas costaban 3 o 4 veces más, pero hoy por hoy las cosas han cambiado mucho. Ahora por el precio total de una puerta blindada se puede tener la puerta acorazada más económica de la gama de Cabma (de la cual A-Cero Cerrajería somos distribuidores oficiales) e incrementar 4 veces la seguridad.

¿Cómo medir la seguridad?

Es fácil, lo más importante es el tiempo de resistencia. Cuánto tiempo aguanta una puerta siendo forzada por un ladrón a través de herramientas mecánicas y/o eléctricas. Una puerta blindada puede aguantar en condiciones de pruebas de laboratorio de homologación menos de 3 minutos, una acorazada desde 10-12 minutos, así evitamos el famoso “robo de los 3 minutos”. Es el dato más relevante, cuanto más tiempo resista, más ruido hacen los indeseables, alertando así a los vecinos y más esfuerzo necesitan (créanme, si les gustara trabajar no estarían robando).

¿Y qué diferencia tanto a la puerta de seguridad (acorazada)?

Las puertas acorazadas no son un collage caprichoso de elementos de carpintería y cerrajería agrupados sin un criterio actualizado de seguridad, los modelos se desarrollan mediante proyectos de ingeniería, no son de madera, todo su cuerpo es de acero (hierro tratado) incluso el marco lo és y está anclado directamente en la obra, así que será muy difícil (imposible según el modelo) romperla. Tienen puntos de anclaje a diferentes alturas, cerraduras especiales (algunas con sistema especial anti okupas), escudos macizos abocardados, placas de manganeso, planchas de refuerzo, forma omega interiores, etc.

Las puertas acorazadas tienen homologación UNE.

Sí, las puertas acorazadas han pasado unas pruebas oficiales y cuentan con certificado UNE (el grado depende el modelo), las blindadas no son lo suficientemente resistentes para pasar ninguna homologación de seguridad.

Las pruebas consisten en el ataque a tiempo parado (ataque continuado, si paran de atacar la puerta el cronómetro también para) por dos especialistas que tienen los planos tanto de la puerta como de la cerradura y el bombín, conocen sus puntos “debiles” y como atacarlas de la manera más rápida.

En el caso de la Premium 4C de Cabma, después de 60 minutos de ataque a tiempo parado la dieron por perdida (o ganada según se mire), no consiguieron abrirla de ninguna manera y le concedieron la certificación Grado 4C (la más alta). Puede clicar aquí para ir directamente a la ficha de ésta puerta tan especial y conocer sus características.

En catálogo tenemos diferentes modelos, de distintos niveles de seguridad que pueden encajar mejor con unas u otras necesidades.

Además, elija la puerta que elija es totalmente personalizable estéticamente tanto en la parte interior como exterior, habitualmente en el exterior se imita a la perfección el aspecto del resto de puertas del edificio. Incluso existe un modelo que se ha creado especialmente para trasteros y evitar ese tipo de robos en concreto.

Les invitamos a ver nuestro apartado Puertas alta seguridad donde pueden informarse de las características de todos los modelos.

Lo consideramos toda una revolución y nos encanta.

Hasta el próximo Blog.

 

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