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Bombín antirotura: qué cubre y qué no

Actualizado el 2026-08-23 · A-Cero Cerrajería, Rubí

Qué es la rotura del cilindro

Con una llave inglesa, un tubo o un alicate se tuerce el bombín por el trozo que sobresale del herraje. El cuerpo se parte y quien ataca puede sacar el resto. No es bumping ni ganzúa: es fuerza sobre el saliente. En puertas de vivienda es un ataque barato si el recambio se pidió largo “para que entre bien la llave”.

Qué aporta el antirotura

Un cilindro antirotura lleva el cuerpo más resistente o un corte pensado para que, si parte, no deje el mecanismo al aire de inmediato. Esa protección sirve cuando el bombín queda a ras (como mucho 2–3 mm). Si asoma un centímetro, el atacante trabaja sobre el saliente y la antirotura casi no llega a entrar en juego.

Por eso “antirotura” en el nombre no perdona una medida mal tomada. En ficha lo miramos como una capa más, no como un sello que convierte cualquier largo en seguro.

Enrase o escudo

El orden en taller es este: primero la medida A/B para que no sobresalga; después, si la puerta lo admite, un escudo que cubre palanca y taladro sobre el herraje. Un antirotura de gama alta mal medido es un recambio mal pedido.

La guía de cómo medir y la de cómo elegir escudo van con esta. No elijas cilindro por el apellido antirotura y dejes 8 mm de palanca a la calle.