Cerraduras, lubricación y patinazos

Hoy vamos a hablar de engrase. Sí, sí de engrase. Porque las cerraduras tienen partes mecánicas que se deben engrasar... o no.

La solución al dilema es sencilla, pero los hechos del día a día son tozudos y se empeñan en contradecir el sentido común.

Empecemos por el principio, no somos expertos en lubricantes, es más desde el punto de vista de un experto seguramente no tenemos mucha idea, de todas formas el 99,9 por ciento de las personas o empresas que en algún momento utilizan un lubricante lo escogen mediante el método de prueba y error, o lo que es peor, porque lo han visto en la tele.

Se “supone” que cuando un fabricante pone un producto en el mercado está debidamente engrasado y listo para ser usado, esto en términos generales es cierto, y nos permite no preocuparnos del tema durante algún tiempo, ¿cuánto?, bueno, pues depende del producto y sobre todo depende de donde esté instalado, hay ubicaciones que obligan a un engrase más frecuente, como ejemplo y sin que sea una lista exhaustiva:

  • Intemperie.
  • Cercanía al mar.
  • Sótanos.
  • Piscinas, vestuarios, baños…

 

 ¿TRES EN UNO?

Cuando llegamos a un domicilio por una avería en la cerradura lo primero que nos dice el cliente es “No funciona y eso que le he echado tres en uno”, ale ya está, con tres en uno ya se debería de haber arreglado, supongo que en el siglo XV le habrían echado agua bendita esperando el mismo resultado. El tres en uno clásico es un preparado estupendo, para lo que se usó siempre es fantástico : aflojar tornillos. El problema empieza cuando el fabricante decide vender todos los botes que pueda, sea para lo que sea, y lanza una campaña televisiva, los mayores del lugar lo recordarán “ para la bicicleta del niño… para la cerradura… para la escopeta” , son de esas cosas que quedan grabadas en el subconsciente colectivo como que la vitamina C previene el constipado, que utilizamos solo el diez por ciento de nuestro cerebro (algunos menos), que después de comer hay que esperar dos horas antes de bañarse… Borrar esos mitos una vez establecidos es casi imposible, pero como abogados de las causas perdidas que somos vamos a intentarlo.

Las cerraduras son elementos mecánicos que normalmente acumulan mucho polvo en su interior porque al estar situadas en puertas, las corrientes de aire las atraviesan por cualquier orificio por pequeño que sea, como consecuencia, van filtrando polvo que se acumula en su interior. Los productos tipo tres en uno clásico y sus imitaciones, es decir los que huelen a Reflex o esencia de trementina (aguarrás) son muy volátiles, se secan con rapidez y forman con el polvo acumulado una especie de pasta pegajosa, en un primer momento parecen efectivos pero a los pocos días los problemas no solo no se han solucionado, sino que la situación empeora. Incluso el fabricante de 3 en Uno es consciente y ha sacado al mercado un lubricante especial para cerraduras.

¿GRAFITO?

Si buscamos información sobre lubricación de cerraduras, rápidamente nos encontraremos con la recomendación de utilizar preparados de grafito, ¿es correcto?, bueno sí y no, el grafito en formato polvo fino es un producto específico para la lubricación de bombines, funciona muy bien y se recomendó para este uso durante algún tiempo, es un lubricante efectivo pero no nos consta que tenga ninguna capacidad de protección contra la corrosión, tiene una capacidad de adherencia muy baja, por eso funciona bien solo en bombines que son mecanismos cerrados que funcionan a modo de contenedor, por contra tiene la ventaja de que no se evapora.

Se ha dejado de recomendar porque no se lleva bien con los diferentes lubricantes líquidos, es decir es fantástico cuando el bombín se ha lubricado desde el principio exclusivamente con grafito, pero lo normal en el uso diario es que no sepamos qué utilizó el fabricante originalmente o que acabemos usando también cualquier otro producto, produciendo una pasta infecta.

El grafito tiene otro defecto, mancha, no es un problema mecánicamente, pero la llave utilizada en un bombín con grafito puede dejarnos las manos y el bolsillo perdidos.

¿ACEITE DE OLIVA?

Sí, sin duda, el mejor del mundo… para las ensaladas.

El aceite de oliva es un producto alimentario con unas cualidades excepcionales como tal, pero es terrible con las cerraduras, es casi imposible encontrar información fiable sobre sus cualidades mecánicas, pero la poca información que existe parece coincidir en que no es adecuado porque es un producto oxidante, bien de acuerdo, supongo que es correcto, pero tiene un defecto muchísimo peor, desconozco cual es el nombre exacto del proceso químico, saponización, polimerización, gelificación, la cuestión es que el aceite de oliva evoluciona hacia una sustancia de color verdoso con consistencia entre goma y silicona que termina impidiendo totalmente el funcionamiento de los mecanismos, para una cerradura es un veneno que actúa a largo plazo. No usar en ningún caso.

RESUMEN

¿Entonces que utilizo? Pues depende para los bombines algún lubricante específico, muchos fabricantes de cerraduras comercializan, productos para este fin, o WD40. Para las cerraduras en general se puede usar aceite de máquina de coser, aceite para armas o el antiguo para máquinas de escribir, WD-40 o 3 en Uno pero sólo el específico para cerraduras. Para las piezas gruesas como pestillos, picaportes, manillas, bisagras, vale cualquier aceite de coche tipo SAE40 o similar.

Victor M. González.

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